Mencio

Pensador chino. Es considerado el segundo filósofo del confucionismo, luego del propio Confucio. Nació en el actual Shan-tung, en el año 372 a.C y fallece en el 289.

Vivió en China en el período de los Reinos Combatientes, lapso de guerras que comenzó en un indeterminado año del siglo V a.C, y finalizó en el 221 con la dinastía Quin.

Fue maestro de las enseñanzas de Confucio, las cuales divulgó en los viajes que realizó por los diferentes reinos en guerra. Los conocimientos de Confucio los adquirió posiblemente de sus contactos con el nieto de éste, Tzu-ssu.

Es conocido gracias a la biografía escrita por el historiador chino Sima Quian; su obra, Actas del Gran Historiador nos brinda precisiones biográficas como la del año de su nacimiento.

La siembra: Recorrido de los reinos en guerra

En sus diversos viajes y aposentos en las diferentes Cortes llegó a destacarse como miembro de la Academia del Estado de Qi, Escuela nombrada como en la que convivían los sabios más destacados de los reinos que aún no se unían en el gran país de China.

Los filósofos de su tiempo vivían en los espacios cercanos al gobernante, quizás por esta razón se dedican a escribir -como lo hizo Mencio- acerca del cómo debe ser el proceder del Rey para con los súbditos.

La enseñanza filosófica de Confucio es la Virtud Suprema, que es la necesidad de ser benevolente: primero tus congéneres y después tú. Es el comportamiento que los hombres de bien deben anteponer, por encima del propio interés.

En sus viajes fue tarea de Mencio enfrentarse con “ideas” en esos tiempos de “armas”. Enfrentó a quienes adversaban las ideas de Confucio que colocaban primero al vecino que al propio individuo.

Los adversarios reivindicaban la naturaleza humana que siempre coloca las necesidades del propio individuo por encima de la de los demás.

Para contrarrestar esta posición de la naturaleza humana, es que Mencio construyó la Teoría de la Bondad de la Naturaleza Humana. 

La naturaleza de la especie dispone de caracteres, como los deseos de satisfacer apetitos básicos: la consecución de la comida y la satisfacción de los deseos sexuales.

Mencio afirmaba que ante este comportamiento del hombre, es deber anteponerle, de forma consciente, el carácter de la benevolencia y la rectitud, que de manera natural están fuera de nuestros deseos.

La cosecha: Los libros de la fragua del pensamiento

En los últimos espacios de su vida, los que son propios de la consolidación de los pensamientos de los hombres, se dedicó a la escritura, ceñido al pensamiento de Confucio que en su vida había sistematizado y difundido.

Su obra principal, el Mengzei, o Libro de Mencio, es escrita en estos tiempos de consolidación de su obra de vida, libro que se hiciera uno de los textos fundamentales del neoconfusionismo.

El Libro de Mencio es una obra compuesta por siete libros de sentencias, que hoy componen junto con el Lúnyú de Confucio y otras dos obras, los Cuatro Libros de la Escuela de los Letrados (la Rújia).

 

 

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